
Limpiamos los espacios verdes, plantamos árboles y aprendimos el valor de pequeñas acciones que hacen la diferencia.
También, compartimos una fruta, fortaleciendo el vínculo desde lo simple y lo saludable.
Gracias a cada docente y a cada niño por el compromiso y la alegría.
¡Cuidar el ambiente también es educar con amor!


























